Si bien es cierto que muchas investigaciones demuestran que los estudiantes con necesidades educativas especiales se ven beneficiados al ubicarlos en clases heterogéneas, también es cierto que si el docente no cuenta con los recursos, las herramientas y estrategias necesarias resulta perjudicial no sólo para éstos sino para todo el grupo.
Resulta pues un gran desafío atender adecuadamente y como realmente se debe a estos estudiantes, y una responsabilidad que no sólo la debe asumir el docente a cargo, sino toda la comunidad educativa, principalmente las autoridades educativas a fin de que puedan brindar las condiciones necesarias para llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje.
El aprendizaje por proyectos plantea estrategias que permite a todos los estudiantes desarrollar sus habilidades, respetando sus diferencias, necesidades, ritmos y estilos de aprendizaje, participar activamente en su propio proceso de aprendizaje, en la verificación de sus logros a lo largo de todo el proceso y en la toma de decisiones oportunas.
El apoyo del docente se hace necesario en forma permanente a través de ciertas estrategias: andamiaje, el modelado y la orientación; de una adecuada planificación, evaluación y diseño creativo de proyectos, que permita a todos sus estudiantes alcanzar su potencial en un aula normal, junto a todos sus compañeros.
